La crítica
Matt era un niño cuyo padre, boxeador de profesión, no hacia mas que obligarle a estudiar para poder
tener una profesión que no fuera la suya. Quería que fuera alguien importante, como un medico o un abogado.
Pero el destino se cruzo un día en la vida de Matt en forma de barriles radioactivos. En un accidente
uno de esos barriles sufrió un fuerte golpe que dejo al descubierto una grieta. El liquido derramado de
esta forma cayo en los ojos de Matt, que pasaba por allí, dejándole ciego para siempre. La vida de Matt
había quedado truncada para siempre. Lo que nadie esperaba es que la perdida de visión trajera consigo
otros dones. Matt perdió la vista pero adquirió lo que conocemos como superpoderes. El resto de sus
sentidos aumento, desarrollo una visión radar como los murciélagos y adquirió una destreza inusual. Había
adquirido una serie de poderes que iban a cambiar su vida para siempre, seria ciego, sí, pero también
tendría unas ventajas que le convertirían en alguien muy especial.
En muy poco espacio de tiempo, el chico tuvo que afrontar otra tragedia. Su padre se negó a amañar un
combate de boxeo que iba a reportar muchos beneficios a ciertos mafiosos. En pago ante tal traición,
el padre de nuestro protagonista fue asesinado, marcándole así de por vida y convirtiéndole en un
obsesionado con la justicia.
Ya solo en el mundo, Matt estudio para convertirse en un importante abogado a la vez que entrenaba sus
poderes. No solo consiguió brillantemente lo primero sino que también se convirtió en un héroe
enmascarado: Daredevil. Otro más en la ciudad.
Daredevil es la última de la ola de películas de superheroes que nos esta sacudiendo. Tras la estela de
X-Men y Spider-Man cualquier tebeo con un tío en mallas en la portada parece la gallina de los huevos
de oro. Por un superheroe en tu película y esta será un éxito. Y sí, por ahora los resultados económicos
están resultando buenos, con campañas de marketing tan brutales no se puede esperar menos. Pero,
¿ cinematográficamente?
La calidad de esta película la verdad es que no le llega a la suela de los talones ni a X-Men ni a
Spiderman. Teniendo en cuenta que esas dos tampoco son obras maestras del cine contemporáneo ya os podéis
imaginar por donde van los tiros. DD es un amasijo entre tebeo, videoclip, película de artes marciales
y cualquier cosa que el director se haya echado en la cara. Es una mezcla indigesta y que según va avanzado
la película se nos antoja más y más absurda.
Para el desconocedor del tebeo, toda esta historia de justicia, amor y venganza puede sonar a chorrada
estúpida que no sabe a cuento de que viene. Para el profundo conocedor del mismo, esto se convierte en una
amalgama de las mejores historias llevadas a la pantalla de la peor manera posible.
El absurdo llega a tal punto que la propia película no se sostiene ni a si misma. Llena de incoherencias
y agujeros argumentales uno no entiende que es lo que querían contarnos realmente, a no ser el profundo
deseo de los productores de la misma por lucrarse al máximo.
Los actores por otro lado van de lo lamentable a lo pasable. Ben Affleck esta para pegarle un tiro.
Lo hace mal, mal, mal y mal. Pone cara de idiota durante toda la película y la única manera que sabe de
interpretar a un ciego es mirar al techo. Y lo peor es que tendremos que soportarle en la segunda parte.
Jennifer Garner viene directamente salida de su papel en Alias. Interpretando a sabe-dios-que (¿ niña rica
experta en artes marciales?) poco provecho le puede sacar a su papel excepto el de lucir su espléndida
belleza. En la otra secuela dedicada exclusivamente a ella veremos de lo que es realmente capaz.
Colin Farrel es de lo mejor de la misma. Interpreta a un asesino psicópata salido de rosca que convierte
cualquier objeto en un arma. Tampoco es que sea un papel que de mucho de si, pero lo interpreta
correctamente.
Michael Clarke Duncan, el supuesto malo de la película, pues sí, sale en ella e incluso protagoniza alguna
escena. Que cosas oiga.
Nuevamente, donde se dan los mayores aciertos es en los efectos especiales, donde se recrean detalles como
la visión de radar de DD con bastante acierto (aunque confusa en ocasiones). Se nota que las productoras
al confiar más en este tipo de película se arriesgan un poco más en este tipo de temas y salen cosas
bastantes decentillas. Bueno, quizá alguien podría argumentar que con los trajes no parecen haberse
gastado mucho, pero esto la verdad, nunca lo entenderé, con lo bien que quedaba Spiderman con su traje
y lo mal que queda Daredevil con su cuero.
También la película esta salpicada de peleas de artes marciales, alguna sacada muy por los pelos. No
están mal y por lo menos hacen la cinta entretenida.
En definitiva, no hay gran cosa que contar de este Daredevil. La adaptación de superheroes se esta
empezando a convertir en algo habitual y el cuidado que ponen los directores en las películas empieza
a ser cada vez menor. Y claro, le das este tipo de películas a directores de la talla del de Jack Frost
y pasa lo que pasa.
Si te aburres, puedes ir a verla, sino quédate en casa.
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