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Fuerza motriz. Fuerza dinámica. Fuerza emocional.
Fuerza absoluta de imágenes y palabras en este número de GQ
para guardar y coleccionar. La fuerza ha vuelto en rigurosa exclusiva a
nuestras páginas. La cámara de nuestra fotógrafa
más genial, Annie Leibovitz, se ha colado en el rodaje súper
secreto de Star Wars. Liam Neeson, Ewan McGregor, Natalie Portman dan vida
a los nuevos personajes. A su lado, la galería más alucinante
de las galaxias exteriores sólo para los ojos de nuestros lectores.
Es la guerra, si por ello entendemos buscar y encontrar lo mejor, lo
último, lo que nadie más tiene y todos desean. Es magia, si
con ello cruzamos la Vía Láctea y nos convertimos en Obi Wan
Kenobi. Es anticipación, porque estuvimos allí y nos trajimos
las palabras de George Lucas en la primera entrevista después de un
silencio de años. Es aventura, porque La Guerra de las Galaxias nos
lleva a un territorio donde sólo viven los mejores sueños.
Es el mito, que vuelve en esta nueva película que amamos sin reservas.
Abre los ojos, el corazón y cada poro de tu piel. Deja que la fuerza
fluya. Nosotros ya lo hemos hecho y nos sentimos bien, muy bien.
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Han pasado más de 15 años desde el estreno de El retorno del Jedi. La amenaza fantasma, la vuelta de la saga espacial, es la película más esperada de la historia. Estas páginas son un viaje exclusivo al corazón del rodaje en el desierto de Túnez. Aleluya. |
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| Por David Kamp. Fotos: Annie Leibovitz. | La hermosa reina de Naboo. Natalie Portman es la reina Amidala, monarca adolescente del asediado planeta Naboo. Aquí, la actriz luce el traje que Amidala viste cuando viaja a Coruscant, sede del gobierno Galáctico, para solicitar ayuda. |
El silencio -que desde la última entrega de la
saga Star Wars duraba 16 años- se termina con la película:
Star Wars. Episodio 1. La amenaza fantasma , envuelta en un misticismo
a lo Garbo. Los detalles confirmados son escasos, las conjeturas muchas, y
las imágenes espectrales que se han visto apenas en el trailer de
la película han sido escrutadas y descodificadas en Internet como si
fueran ruinas recién desenterradas: "Escena 11: Un primer plano de
la Reina Padme [no estoy seguro, pero quién si no] con un aspecto muy
majestuoso a pesar de su EXTRAÑISIMO vestido y maquillaje...". La
película se estrena en USA el 21 de mayo (fecha prevista en
España: segunda quincena de agosto), un viernes destinado a tener un
ambiente de fiesta nacional; los profesores están avisados para que
pospongan los examenes de manera conveniente.
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El retorno del genio. George Lucas, de 54 años, en el desierto a las afueras de Tozeur (Túnez), en agosto de 1997. |
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Retrato de familia. De izda. a dcha,. en el sentido de las agujas del reloj: el Gungan Jar Jar, Obi Wan Kenobi (Ewan McGregor), R2-D2, C-3PO, Anakin Skywalker (Jake Lloyd), papá Lucas, la Reina Amidala (Natalie Portman) y Lui-Gon Jinn (Liam Neeson), posan satifechos en el set, en Túnez. |
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Nosotros simplemente compramos el mito; Lucas, ese autor
presuntuoso, había salido airoso en su "intento consciente de
crear nuevos mitos" para niños. "Para mí, estableció
el arquetipo del bien contra el mal. ¿Quién no quería ser
Luke Skywalker? ¿Quién no quería vencer a Darth Vader?", dice
el director Kevin Smith (Clerks, Mallrats, Persiguiendo a
Amy), un convencido entusiasta de Lucas que ha hecho referencia a
La guerra de las galaxias en sus películas, y que
tenía seis años cuando se estrenó la película
original. "Era
tan fuerte que, cuando en el colegio nos enseñaron los gran
des los mitos pense: bien, seguro que esta gente esta intentando destrozar
La guerra de las galaxias." Dice que cuando
vio el trailer deLa amenaza fantasma, "cualquier actitud de
suficiencia o importancia propia de adulto que hubiera tenido
desapareció. Volví a ser un niño".
De hecho, el estreno del trailer en noviembre fue más sonado que
los estrenos de muchas películas; el que apareciera en
pantalla el logotipo de Lucas film bastó para que el público
rompiera en vítores y aplausos. En Nueva York, donde tres
salas tuvieron el privilegio de hacer pases del trailer de La
amenaza fantasma antes del estreno general, se sabe de hombres adultos que
se cogían el día libre en el trabajo
-en algunos casos viajando 90 minutos en trenes de cercanías desde
Connecticut- para pagar nueve pavos por una sesión matinal
de ¿Conoces a Joe Black?, la película con la que,
incongruentemente, emparejaron el trailer. Después de haberlo visto,
dos minutos y diez segundos en total, esos mismos hombres se daban la
vuelta para volver a sus ordenadores.
Este tipo de actitud fue la que contribuyó al increíble
éxito sin precedentes del relanzamiento en salas comerciales de la
trilogía original, que incluía un monton de imágenes
digita les y bastantes escenas nuevas, y que consiguió, con una
inversión inicial de 15 millones de dólares, unos beneficios
de 475 millones. Y esas cifras no se pueden atribuir solamente
al negocio proveniente de la primera generación de fanáticos
de Star Wars. Evidentemente una nueva oleada de chiquillos había
quedado atrapada.
Lucas ha decidido envolver La amenaza fantasma en un halo de misterio,
racionando pequeños pedazos de informacion
mediante su página web oficial,
www.starwars.com. Las
fotografías que ves son el resultado de una de las pocas visitas
autorizadas a los escenarios donde se filma la película; en
verano de 1997 se permitió a Annie Leibovitz hacer fotos del
reparto y del equipo que trabajaba en el desierto tunecino,
que de nuevo se conviene en Tatoonie, el árido planeta de la
familia Skywalker. Las escenas principales, las primeras que
Lucas ha dirigido personalmente desde la película original,
terminaron de rodarse en septiembre de 1997; desde entonces ha habido
mucho trabajo de laboratorio en Industrial Light & Magic, el centro de
efectos especiales que Lucas tiene en San Rafael, California. Con ciertas
ganas de provocar, Lucas también quiso que se estrenara una parte
del discurso que abre La amenaza fantasma, el acostumbrado texto expositivo
que se desliza hacia el espacio al principio de cada película de
Star Wars. Para lograr una sensación más completa,
extiende los brazos delante tuyo, mueve la revista hacia atrás y
hacia delante de tu cara y pincha el tema principal de Star Wars, de John
Williams, en tu estéreo:
Precisamente lo que esto significa es lo que cada uno quiera imaginarse;
Lucas prefiere que esperemos hasta el estreno para alcanzar una mayor
comprensión. Pero en diciembre emergió momentáneamente
del interminable proceso de post-producción de La amenaza fantasma,
en la que dice estará ocupado hasta el mes de abril, para hablar de
la nueva y la vieja Star Wars. Principalmente declaró que
cuando las tres precuelas estén terminadas se retirara. La idea
establecida era que la saga completa está compuesta de un ciclo de
nueve películas, y una vez que los Episodios del I al III
estuvieran acabados Lucas empezaría con los Episodios VII,
VIII IX, esto es, donde quedó la historia al terminar
El retorno del Jedi. "Eso no forma parte del plan ahora mismo",
dice."Cuando se vean las seis partes se entenderá. Realmente acaba
en la parte sexta."
Las líneas argumentales de las precuelas se basan en el
tratamiento original de la saga Star Wars que Lucas escribió a
principios de los años 70. "Nunca tuve un argumento para
las secuelas, para los ultimos episodios", dice. Así que
después del Episodio III pondrá rumbo a proyectos que no
pertenecen al universo Star Wars. "Además estare en una edad
en la que hacer otra trilogía me llevaría por lo menos diez
años." (Cumplirá 55 en mayo.)
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¿Permitirá que alguien continúe haciendo Star Wars, igual que ha permitido que otros escritores dirijan las vidas de Luke Skywalker, Han Solo y la Princesa Leia en las novelas, comics, y CD-Roms autorizados? "Probablemente no", contesta Lucas, "es algo muy mío". La estructura completa de las seis películas de la saga revela que el verdadero protagonista es Darth Vader, también conocido como Anakin Skywalker. Lucas comenta que las primeras tres películas tratan de su caída, mientras que las tres siguientes, en cambio, tratan de su redención. Recordaréis que casi al final de El retorno del Jedi Vader salva a su hijo Luke de las garras de su maestro, el malvado Emperador Palpatine, al que finalmente mata. El lado brillante de la Fuerza triunfa sobre el lado oscuro, y mientras Vader pierde sus influencias maléficas, se le puede ver sin casco, con la cabeza llena de cicatrices, diciéndole a su hijo que hacia bien en ver el lado bueno de su padre. El malvado Vader se conviene así en Anakin el bueno, y cuando le vemos la última vez es una aparición sonriente y luminosa, recuperado de cara y cuerpo, aceptando bondadosamente el triunfo de Luke, Han y Leia mientas permanece junto a su amigo incorpóreo Jedi, Obi Wan Kenobi, y Yoda.
No hay tanta bondad en esta ocasión. Veremos La amenaza fantasma
con el oscuro conocimiento de que el pequeño y dulce Anakin
Skywalkwer se dirige hacia una caída
pronunciada desde la bondad. (Aunque no en esta película;
Lucas señala que será en los Episodios II y III donde el
proceso será más siniestro.) También veremos a
Palpatine (Ian McDiarmid, que se venga de esta manera del personaje que
interpretó maquillado de forma terrorífica en
El retorno del Jedi) en sus días de pre-emperador, cuando
es simplemente un político representando al planeta Naboo en el
Senado Galáctico. "Palpatine es un gran tipo en esta
película", dice Lucas. Sobre todo, La amenaza fantasma, cuya
acción tiene lugar prácticamente una generación antes
que Star Wars, llega al corazón del asunto del Jedi, del que tanto
hemos oído hablar en la trilogía anterior. "Se ve el apogeo
del Jedi, cuando eran los guardianes de la paz y la justicia en las
galaxias", comenta Lucas. "Eran algo así como la caballería
en el Oeste. Y son un montón." En esta película es donde el
joven Anakin conoce a su mentor, amigo y, finalmente archi-rival, el
aprendiz Obi-Wan Kenobi, que en las películas anteriores
había interpretado Sir Alec Guinness, y que ahora interpreta Ewan
McGregor. McGregor es una de las muchas estrellas y pseudo-estrellas del
reparto deLa amenaza fantasma, un grupo mucho más establecido que
el inesperado elenco de desconocidos y de actores británicos que
Lucas utilizó en sus anteriores películas.
Liam Neeson dota de otra dimensión el estilo machista y
espadachín del caballero Jedi Qui Gon Jinn. Samuel L. Jackson
interpreta a Mace Windu, que sirve junto a Yoda en el Consejo Jedí
(la voz de Jedi la interpreta una vez más el inigualable Frank Oz).
Y la joven diecisieteañera Natalie Portman, tras terminar con su
interpretación de Anna Frank en Broadway, introduce un personaje
crucial en la genealogía de Star Wars, la Reina Amidala, la
benévola monarca adolescente del planeta Naboo. Como Anakin, es
una figura importante; con el tiempo Amidala se convertirá en el
melancolico personaje del que la Princesa Leia-Carie Fisher tiene vagos
recuerdos en el Episodio VI: es la madre - Anakin el padre- de los gemelos
Luke y Leia.
Puesto que en La amenaza fantasma no existen ni Vader ni el
Emperador, el rol del malvado que maneja los hilos recae sobre un
personaje desconocido "La amenaza fantasma es un personaje llamado Darth
Sidious", explica Lucas, "que es el último de los Sith" ("un antiguo
pueblo.., conquistado por la poderosa magia negra del Jedi", según
consta en la página 268 de la Enciclopedia de Star Wars de Stephen
J. Sansweet). De hecho, continúa explicando Lucas, la "amenaza"
honorífica se deberá ampliar para dar cabida al aprendiz de
Sidious, Darth Maul, un personaje terrorífico que interpreca el
experto en artes marciales Ray ParK. Maul llega a luchar con Obi-Wan en
una batalla de sables, pero Sidious permanece como una figura en la sombra.
"Nadie sabe que Darth Sidious existe", comenta Lucas, "el público
puede verle, pero no los actores".
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Jedi Generacional Liam Neeson sostiene el sable láser con el aplomo propio de un caballero Jedi. Su personaje hace de mentor del joven Obi-Wan Kenobi, interpretado por Ewan McGregor (dcha.), enlace viviente con la primera parte de la trilogía, en la cual Alec Guinness daba vida a un maduro Obi-Wan. |
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Hay tres escenarios principales en La amenaza fantasma.
El primero es la antigua Tatooine. El segundo, del que nunca se ha
oído hablar hasta esta película, es Naboo, que Lucas
describe jovialmente como "un lugar agradable, en medio de la carretera,
como un planeta del Medio Oeste", donde los ciudadanos tienen una buena
educación y están cultivados en artes. El tercer escenario
de La amenaza fantasma es la ciudad planeta de Coruscant, capital
de la serie Star Wars, en los confines de la galaxia. "Se puede ver
al Gobierno trabajando, el Senado en funcionamiento", dice Lucas,
añadiendo crípticamente: "También se ve la
caída de la Vieja República. Ocurre durante la
película, pero no se sabe".
Lucas promete dos secuencias de acción, la de rigor, "la larga
y climática batalla al final", y otra llamada "Podrace", en la
que Anakin y algunos personajes vuelan a baja altitud en vehículos
modelados según la idea que Lucas tiene de dos motores de 747
enganchados entre si con una pequeña cabina encima. El Podrace es su
escena fetichista de coches, una indirecta a su segunda producción,
American Graffiti.
La amenaza fantasma también proveerá a sus fans con la
tipica colección de adorables humanoides y monstruos. R2-D2
y C-3PO vuelven (veremos la ultima construcción), y Qui-Gon Jinn
tiene un cómico compañero que es como una lagartija sobre
dos patas y que se llama Jar Jar Binks, uno de los muchos personajes que,
salvo por sus voces, están completamente generados por ordenador.
La voz de Jar Jar la hace Ahmed Best, un veterano del musical Stomp, que
también actuó como Jar Jar varias veces para ayudar a los
animadores de la Industrial Light & Magic. Metido en un traje especialmente
diseñado para Jar Jar, Best hacía las escenas de éste
junto a Neeson y otros actores mientras las cámaras grababan.
Después Lucas volvía a grabar las escenas, esta vez
sin Best, con los actores haciendo como que luchaban con el
larguirucho Gungan (Jar Jar es un Gungan de la misma forma que Chewbacca
es un Wookie). Después se mandaban las dos versiones de la escena
a IL&M. La primera se usaba como referencia, para que los animadores
pudieran imaginar como debían ser los movimientos de Jar Jar. La
segunda versión es lo que se puede ver en la película, con
Jar Jar incluido como una criatura animada pero totalmente realista, mucho
más convincente de lo que seria un altísimo actor metido en
un disfraz de lagartija. "Esta vez he conseguido actuaciones mucho mejores
de mis aliens", dice Lucas, que cita el relativo atraso de la
tecnología de la animación por ordenador a principios de los
ochenta como una de las razones por las que dejó de hacer
películas de Star Wars.
La larga pausa que ha habido entre las dos entregas de la trilogía
también se puede achacar a otros factores. Lucas dice que
simplemente necesitaba romper con la rutina de trabajo y que quería
pasar más tiempo con su familia. Pero también
dice que necesitaba recolectar los beneficios de las empresas
que forman su imperio -entre ellas Industrial Light & Magic,
el Grupo THX, la Lucasart Entertainment y la Lucas Learning para poder
financiar él solo las precuelas. Cuando se le
dice que las películas actuales sobre el espacio son mucho más
cínicas que la primera de las de Star Wars, que parece rodada
bajo una lente de color rosa que rezuma el optimismo de
la América Bicentenaria, responde: "Bueno, esto es Hollywood".
Lucas es un improbable icono pop. Ha creado una obra que
es uno de los mayores clásicos, y aún pretende seguir siendo
un personaje desconocido. La parte más difícil del retorno de
Star Wars, dice, no ha sido la dirección ("mucho más divertida
de lo que solía ser"), ni la presión de seguir manteniendo un
clásico, sino el volver a ser una figura pública. "Si tengo
alguna angustia es la de volver a tratar con los medios, que se han vuelto
mucho más salvajes, más malos y más chismosos",
dice. En cualquier caso está contento de haber vuelto al trabajo de
Star Wars. Mientras que la primera película, ahora
conocida como Star Wars: Episodio IV-Una nueva esperanza, se hizo en un
estado de incertidumbre, Lucas sabe que La amenaza fantasma va a gustar.
"Es una buena película", dice, "evoca las viejas películas,
pero es muy diferente.".
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Humanoides, androides y artistas invitados. Un surtido de criaturas de importancia en La amenaza fantasma posa cerca del set de Mos Spa, la ciudad de Tatooine donde se desarrolla gran parte de la acción. Aunque muchos de los personajes, como el gigante multiracial, son nuevos, los fanáticos de la serie reconocerán los ¿rostros ? familiares de los Jawas (capucha y ojos refulgentes) y los entrañables androides R2-D2 y C-3PO, cuyos origenes se explican en La amenaza Fantasma |
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