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El artículo del Vanity

Artículo aparecido en Vanity Fair en USA en febrero y en GQ en España el mes de marzo.
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LA GUERRA que todos esperamos

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. Prepara los cinco sentidos porque a partir de esta página los vas a necesitar. Todos.

Punto GQ Fuerza motriz. Fuerza dinámica. Fuerza emocional. Fuerza absoluta de imágenes y palabras en este número de GQ para guardar y coleccionar. La fuerza ha vuelto en rigurosa exclusiva a nuestras páginas. La cámara de nuestra fotógrafa más genial, Annie Leibovitz, se ha colado en el rodaje súper secreto de Star Wars. Liam Neeson, Ewan McGregor, Natalie Portman dan vida a los nuevos personajes. A su lado, la galería más alucinante de las galaxias exteriores sólo para los ojos de nuestros lectores. Es la guerra, si por ello entendemos buscar y encontrar lo mejor, lo último, lo que nadie más tiene y todos desean. Es magia, si con ello cruzamos la Vía Láctea y nos convertimos en Obi Wan Kenobi. Es anticipación, porque estuvimos allí y nos trajimos las palabras de George Lucas en la primera entrevista después de un silencio de años. Es aventura, porque La Guerra de las Galaxias nos lleva a un territorio donde sólo viven los mejores sueños. Es el mito, que vuelve en esta nueva película que amamos sin reservas. Abre los ojos, el corazón y cada poro de tu piel. Deja que la fuerza fluya. Nosotros ya lo hemos hecho y nos sentimos bien, muy bien.




Desierto Han pasado más de 15 años desde el estreno de El retorno del Jedi. La amenaza fantasma, la vuelta de la saga espacial, es la película más esperada de la historia. Estas páginas son un viaje exclusivo al corazón del rodaje en el desierto de Túnez. Aleluya. Reina amidala
Por David Kamp. Fotos: Annie Leibovitz. La hermosa reina de Naboo. Natalie Portman es la reina Amidala, monarca adolescente del asediado planeta Naboo. Aquí, la actriz luce el traje que Amidala viste cuando viaja a Coruscant, sede del gobierno Galáctico, para solicitar ayuda.


El silencio -que desde la última entrega de la saga Star Wars duraba 16 años- se termina con la película: Star Wars. Episodio 1. La amenaza fantasma , envuelta en un misticismo a lo Garbo. Los detalles confirmados son escasos, las conjeturas muchas, y las imágenes espectrales que se han visto apenas en el trailer de la película han sido escrutadas y descodificadas en Internet como si fueran ruinas recién desenterradas: "Escena 11: Un primer plano de la Reina Padme [no estoy seguro, pero quién si no] con un aspecto muy majestuoso a pesar de su EXTRAÑISIMO vestido y maquillaje...". La película se estrena en USA el 21 de mayo (fecha prevista en España: segunda quincena de agosto), un viernes destinado a tener un ambiente de fiesta nacional; los profesores están avisados para que pospongan los examenes de manera conveniente.
El genio
El retorno del genio.
George Lucas, de 54 años, en el desierto a las afueras de Tozeur (Túnez), en agosto de 1997.
La amenaza fantasma va a ser una película enorme economicamente hablando probablemente más que Titanic pero no es por eso por lo que es tan importante. Lo es por ser,probablemente, la película más esperada de la historia. Cuando George Lucas paró la maquinaria de Star Wars en 1983,año del estreno de El retorno del Jedi, abandonó la saga más popular de la historia del cine. Aún así, siguió insistiendo en que la trilogía terminada no era más que las partes cuatro, cinco y seis de una narración más larga. Tenía las partes una dos y tres completamente esbozadas -eran precuelas (lo contrario que secuelas) que contaban la vida de Obi Wan Kenobi y de Darth Vader- pero no le apetecía hacerlas por el momento. Para los fans de Star Wars era una tortura, algo así como saber que los Beatles hubiesen compuesto e interpretado tres obras anteriores a "Abbey Road" pero nunca las hubieran grabado. Así que, cuando en 1993 Lucas anunció que volvía a la carga (se ha comprometido a entregar los episodios II y III en los anos 2002 y 2005), fue el momento del aleluya. "Ha vuelto. Está sucediendo realmente."
Tal vez sentimientos fuertes y apasionados para aplicarlos a una serie de ciencia-ficción, pero para una gran parte de la población mundial Star Wars no es simplemente una saga espacial. De hecho, siempre ha habido algo de rebeldía y excentricidad en el típico adulto enganchado a La guerra de las galaxias. Lo que manifiesta no es tanto un trabajo original si no un construcción técnica de referencias: desde Flash Gordon, Akira Kurosawa, John Ford, Metropolis, J.R.R.Tolkien, la mitología griega, el Rey Arturo, El Triunfo de la Voluntad... Para los que éramos unos niños cuando se estrenaron las tres primeras películas -los que probablemente hicimos de la trilogía la enorme piedra angular cultural que es hoy- Star Wars era santa, increiblemente original. No nos hipnotizaban los prestamistas de la Fortaleza Escondida ni los supuestos elementos de obuses retro-camp que Lucas había introducido; no eran para nosotros los comentarios del intelectual Pauline Kael, quien escribió: "Lucas ha cogido el punto de hacer malas películas aposta: nunca pillas a los actores actuando mal deliberadamente, simplemente son malos actores".

Foto de familia Retrato de familia.
De izda. a dcha,. en el sentido de las agujas del reloj: el Gungan Jar Jar, Obi Wan Kenobi (Ewan McGregor), R2-D2, C-3PO, Anakin Skywalker (Jake Lloyd), papá Lucas, la Reina Amidala (Natalie Portman) y Lui-Gon Jinn (Liam Neeson), posan satifechos en el set, en Túnez.
Foto de familia

Nosotros simplemente compramos el mito; Lucas, ese autor presuntuoso, había salido airoso en su "intento consciente de crear nuevos mitos" para niños. "Para mí, estableció el arquetipo del bien contra el mal. ¿Quién no quería ser Luke Skywalker? ¿Quién no quería vencer a Darth Vader?", dice el director Kevin Smith (Clerks, Mallrats, Persiguiendo a Amy), un convencido entusiasta de Lucas que ha hecho referencia a La guerra de las galaxias en sus películas, y que tenía seis años cuando se estrenó la película original. "Era tan fuerte que, cuando en el colegio nos enseñaron los gran des los mitos pense: bien, seguro que esta gente esta intentando destrozar La guerra de las galaxias." Dice que cuando vio el trailer deLa amenaza fantasma, "cualquier actitud de suficiencia o importancia propia de adulto que hubiera tenido desapareció. Volví a ser un niño".
De hecho, el estreno del trailer en noviembre fue más sonado que los estrenos de muchas películas; el que apareciera en pantalla el logotipo de Lucas film bastó para que el público rompiera en vítores y aplausos. En Nueva York, donde tres salas tuvieron el privilegio de hacer pases del trailer de La amenaza fantasma antes del estreno general, se sabe de hombres adultos que se cogían el día libre en el trabajo -en algunos casos viajando 90 minutos en trenes de cercanías desde Connecticut- para pagar nueve pavos por una sesión matinal de ¿Conoces a Joe Black?, la película con la que, incongruentemente, emparejaron el trailer. Después de haberlo visto, dos minutos y diez segundos en total, esos mismos hombres se daban la vuelta para volver a sus ordenadores.
Momentos de rodaje Este tipo de actitud fue la que contribuyó al increíble éxito sin precedentes del relanzamiento en salas comerciales de la trilogía original, que incluía un monton de imágenes digita les y bastantes escenas nuevas, y que consiguió, con una inversión inicial de 15 millones de dólares, unos beneficios de 475 millones. Y esas cifras no se pueden atribuir solamente al negocio proveniente de la primera generación de fanáticos de Star Wars. Evidentemente una nueva oleada de chiquillos había quedado atrapada.
Lucas ha decidido envolver La amenaza fantasma en un halo de misterio, racionando pequeños pedazos de informacion mediante su página web oficial, www.starwars.com. Las fotografías que ves son el resultado de una de las pocas visitas autorizadas a los escenarios donde se filma la película; en verano de 1997 se permitió a Annie Leibovitz hacer fotos del reparto y del equipo que trabajaba en el desierto tunecino, que de nuevo se conviene en Tatoonie, el árido planeta de la familia Skywalker. Las escenas principales, las primeras que Lucas ha dirigido personalmente desde la película original, terminaron de rodarse en septiembre de 1997; desde entonces ha habido mucho trabajo de laboratorio en Industrial Light & Magic, el centro de efectos especiales que Lucas tiene en San Rafael, California. Con ciertas ganas de provocar, Lucas también quiso que se estrenara una parte del discurso que abre La amenaza fantasma, el acostumbrado texto expositivo que se desliza hacia el espacio al principio de cada película de Star Wars. Para lograr una sensación más completa, extiende los brazos delante tuyo, mueve la revista hacia atrás y hacia delante de tu cara y pincha el tema principal de Star Wars, de John Williams, en tu estéreo:

STAR WARS
Episodio I: La amenaza fantasma.
"Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana...
Turmoil ha puesto
cerco a la República Galáctica.
Los impuestos sobre las rutas comerciales
hacia los sistemas estelares más lejanos están en juego.
La avariciosa Federación del Comercio ha detenido
todo envío de mercancías al pequeño planeta Naboo,
cerrando las rutas con mortales naves de batalla"

Precisamente lo que esto significa es lo que cada uno quiera imaginarse; Lucas prefiere que esperemos hasta el estreno para alcanzar una mayor comprensión. Pero en diciembre emergió momentáneamente del interminable proceso de post-producción de La amenaza fantasma, en la que dice estará ocupado hasta el mes de abril, para hablar de la nueva y la vieja Star Wars. Principalmente declaró que cuando las tres precuelas estén terminadas se retirara. La idea establecida era que la saga completa está compuesta de un ciclo de nueve películas, y una vez que los Episodios del I al III estuvieran acabados Lucas empezaría con los Episodios VII, VIII IX, esto es, donde quedó la historia al terminar El retorno del Jedi. "Eso no forma parte del plan ahora mismo", dice."Cuando se vean las seis partes se entenderá. Realmente acaba en la parte sexta."
Las líneas argumentales de las precuelas se basan en el tratamiento original de la saga Star Wars que Lucas escribió a principios de los años 70. "Nunca tuve un argumento para las secuelas, para los ultimos episodios", dice. Así que después del Episodio III pondrá rumbo a proyectos que no pertenecen al universo Star Wars. "Además estare en una edad en la que hacer otra trilogía me llevaría por lo menos diez años." (Cumplirá 55 en mayo.)
Obi Wan
¡CLINK! ¡CLINK! ¡V-ZHOOM! ¡V-ZHOOM!
La obligada lucha de espadas. El rival de Obi Wan es un Jedi oscuro de nombre Darth Maul, figura misteriosa y amenazante de rostro tatuado (que utiliza un sable de doble filo). Maul, discipulo de una figura llamada Darth Sidious, está interpretado por Ray Park, un experto en artes marciales que además hizo de entrenador para McGregor y Neeson en las escenas de lucha.
Darth Maul

¿Permitirá que alguien continúe haciendo Star Wars, igual que ha permitido que otros escritores dirijan las vidas de Luke Skywalker, Han Solo y la Princesa Leia en las novelas, comics, y CD-Roms autorizados? "Probablemente no", contesta Lucas, "es algo muy mío". La estructura completa de las seis películas de la saga revela que el verdadero protagonista es Darth Vader, también conocido como Anakin Skywalker. Lucas comenta que las primeras tres películas tratan de su caída, mientras que las tres siguientes, en cambio, tratan de su redención. Recordaréis que casi al final de El retorno del Jedi Vader salva a su hijo Luke de las garras de su maestro, el malvado Emperador Palpatine, al que finalmente mata. El lado brillante de la Fuerza triunfa sobre el lado oscuro, y mientras Vader pierde sus influencias maléficas, se le puede ver sin casco, con la cabeza llena de cicatrices, diciéndole a su hijo que hacia bien en ver el lado bueno de su padre. El malvado Vader se conviene así en Anakin el bueno, y cuando le vemos la última vez es una aparición sonriente y luminosa, recuperado de cara y cuerpo, aceptando bondadosamente el triunfo de Luke, Han y Leia mientas permanece junto a su amigo incorpóreo Jedi, Obi Wan Kenobi, y Yoda.

Jawas No hay tanta bondad en esta ocasión. Veremos La amenaza fantasma con el oscuro conocimiento de que el pequeño y dulce Anakin Skywalkwer se dirige hacia una caída pronunciada desde la bondad. (Aunque no en esta película; Lucas señala que será en los Episodios II y III donde el proceso será más siniestro.) También veremos a Palpatine (Ian McDiarmid, que se venga de esta manera del personaje que interpretó maquillado de forma terrorífica en El retorno del Jedi) en sus días de pre-emperador, cuando es simplemente un político representando al planeta Naboo en el Senado Galáctico. "Palpatine es un gran tipo en esta película", dice Lucas. Sobre todo, La amenaza fantasma, cuya acción tiene lugar prácticamente una generación antes que Star Wars, llega al corazón del asunto del Jedi, del que tanto hemos oído hablar en la trilogía anterior. "Se ve el apogeo del Jedi, cuando eran los guardianes de la paz y la justicia en las galaxias", comenta Lucas. "Eran algo así como la caballería en el Oeste. Y son un montón." En esta película es donde el joven Anakin conoce a su mentor, amigo y, finalmente archi-rival, el aprendiz Obi-Wan Kenobi, que en las películas anteriores había interpretado Sir Alec Guinness, y que ahora interpreta Ewan McGregor. McGregor es una de las muchas estrellas y pseudo-estrellas del reparto deLa amenaza fantasma, un grupo mucho más establecido que el inesperado elenco de desconocidos y de actores británicos que Lucas utilizó en sus anteriores películas.
Liam Neeson dota de otra dimensión el estilo machista y espadachín del caballero Jedi Qui Gon Jinn. Samuel L. Jackson interpreta a Mace Windu, que sirve junto a Yoda en el Consejo Jedí (la voz de Jedi la interpreta una vez más el inigualable Frank Oz). Y la joven diecisieteañera Natalie Portman, tras terminar con su interpretación de Anna Frank en Broadway, introduce un personaje crucial en la genealogía de Star Wars, la Reina Amidala, la benévola monarca adolescente del planeta Naboo. Como Anakin, es una figura importante; con el tiempo Amidala se convertirá en el melancolico personaje del que la Princesa Leia-Carie Fisher tiene vagos recuerdos en el Episodio VI: es la madre - Anakin el padre- de los gemelos Luke y Leia.
Puesto que en La amenaza fantasma no existen ni Vader ni el Emperador, el rol del malvado que maneja los hilos recae sobre un personaje desconocido "La amenaza fantasma es un personaje llamado Darth Sidious", explica Lucas, "que es el último de los Sith" ("un antiguo pueblo.., conquistado por la poderosa magia negra del Jedi", según consta en la página 268 de la Enciclopedia de Star Wars de Stephen J. Sansweet). De hecho, continúa explicando Lucas, la "amenaza" honorífica se deberá ampliar para dar cabida al aprendiz de Sidious, Darth Maul, un personaje terrorífico que interpreca el experto en artes marciales Ray ParK. Maul llega a luchar con Obi-Wan en una batalla de sables, pero Sidious permanece como una figura en la sombra. "Nadie sabe que Darth Sidious existe", comenta Lucas, "el público puede verle, pero no los actores".
Qui Gon Jinn Jedi Generacional
Liam Neeson sostiene el sable láser con el aplomo propio de un caballero Jedi. Su personaje hace de mentor del joven Obi-Wan Kenobi, interpretado por Ewan McGregor (dcha.), enlace viviente con la primera parte de la trilogía, en la cual Alec Guinness daba vida a un maduro Obi-Wan.
Obi Wan Kenobi

Hay tres escenarios principales en La amenaza fantasma. El primero es la antigua Tatooine. El segundo, del que nunca se ha oído hablar hasta esta película, es Naboo, que Lucas describe jovialmente como "un lugar agradable, en medio de la carretera, como un planeta del Medio Oeste", donde los ciudadanos tienen una buena educación y están cultivados en artes. El tercer escenario de La amenaza fantasma es la ciudad planeta de Coruscant, capital de la serie Star Wars, en los confines de la galaxia. "Se puede ver al Gobierno trabajando, el Senado en funcionamiento", dice Lucas, añadiendo crípticamente: "También se ve la caída de la Vieja República. Ocurre durante la película, pero no se sabe".
Lucas promete dos secuencias de acción, la de rigor, "la larga y climática batalla al final", y otra llamada "Podrace", en la que Anakin y algunos personajes vuelan a baja altitud en vehículos modelados según la idea que Lucas tiene de dos motores de 747 enganchados entre si con una pequeña cabina encima. El Podrace es su escena fetichista de coches, una indirecta a su segunda producción, American Graffiti.
La amenaza fantasma también proveerá a sus fans con la tipica colección de adorables humanoides y monstruos. R2-D2 y C-3PO vuelven (veremos la ultima construcción), y Qui-Gon Jinn tiene un cómico compañero que es como una lagartija sobre dos patas y que se llama Jar Jar Binks, uno de los muchos personajes que, salvo por sus voces, están completamente generados por ordenador. La voz de Jar Jar la hace Ahmed Best, un veterano del musical Stomp, que también actuó como Jar Jar varias veces para ayudar a los animadores de la Industrial Light & Magic. Metido en un traje especialmente diseñado para Jar Jar, Best hacía las escenas de éste junto a Neeson y otros actores mientras las cámaras grababan. Después Lucas volvía a grabar las escenas, esta vez sin Best, con los actores haciendo como que luchaban con el larguirucho Gungan (Jar Jar es un Gungan de la misma forma que Chewbacca es un Wookie). Después se mandaban las dos versiones de la escena a IL&M. La primera se usaba como referencia, para que los animadores pudieran imaginar como debían ser los movimientos de Jar Jar. La segunda versión es lo que se puede ver en la película, con Jar Jar incluido como una criatura animada pero totalmente realista, mucho más convincente de lo que seria un altísimo actor metido en un disfraz de lagartija. "Esta vez he conseguido actuaciones mucho mejores de mis aliens", dice Lucas, que cita el relativo atraso de la tecnología de la animación por ordenador a principios de los ochenta como una de las razones por las que dejó de hacer películas de Star Wars.
Momentos de rodaje La larga pausa que ha habido entre las dos entregas de la trilogía también se puede achacar a otros factores. Lucas dice que simplemente necesitaba romper con la rutina de trabajo y que quería pasar más tiempo con su familia. Pero también dice que necesitaba recolectar los beneficios de las empresas que forman su imperio -entre ellas Industrial Light & Magic, el Grupo THX, la Lucasart Entertainment y la Lucas Learning para poder financiar él solo las precuelas. Cuando se le dice que las películas actuales sobre el espacio son mucho más cínicas que la primera de las de Star Wars, que parece rodada bajo una lente de color rosa que rezuma el optimismo de la América Bicentenaria, responde: "Bueno, esto es Hollywood". Lucas es un improbable icono pop. Ha creado una obra que es uno de los mayores clásicos, y aún pretende seguir siendo un personaje desconocido. La parte más difícil del retorno de Star Wars, dice, no ha sido la dirección ("mucho más divertida de lo que solía ser"), ni la presión de seguir manteniendo un clásico, sino el volver a ser una figura pública. "Si tengo alguna angustia es la de volver a tratar con los medios, que se han vuelto mucho más salvajes, más malos y más chismosos", dice. En cualquier caso está contento de haber vuelto al trabajo de Star Wars. Mientras que la primera película, ahora conocida como Star Wars: Episodio IV-Una nueva esperanza, se hizo en un estado de incertidumbre, Lucas sabe que La amenaza fantasma va a gustar. "Es una buena película", dice, "evoca las viejas películas, pero es muy diferente.".

Razas alienigenas y otros animales Otras razas alienigenas
Humanoides, androides y artistas invitados.
Un surtido de criaturas de importancia en La amenaza fantasma posa cerca del set de Mos Spa, la ciudad de Tatooine donde se desarrolla gran parte de la acción. Aunque muchos de los personajes, como el gigante multiracial, son nuevos, los fanáticos de la serie reconocerán los ¿rostros ? familiares de los Jawas (capucha y ojos refulgentes) y los entrañables androides R2-D2 y C-3PO, cuyos origenes se explican en La amenaza Fantasma


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