![]() |
![]() |
![]() |
NOTICIAS DE LAS NUEVAS PELÍCULAS |
Recopilado
por JESÚS MARTÍN (2:343/128.14)
Fuente: Area de Ciencia Ficción,
S&F.R34 (FIDONET)
|
|
|
Empiezan a aparecer fotos del rodaje de
la película, que hace unos pocos meses terminó y ahora está
en proceso de montaje y efectos especiales.
En las fotos aparecidas hasta ahora se puede
ver al chico que interpreta a Anakin Skywalker (Jake Lloyd), junto con
su padre Shmi Skywallker (Liam Nesson). Ambos parecen vivir en una casa
muy parecida a la de los tíos de Luke en SW-IV, y en medio del desierto.
Nesson lleva un poco de melena y el oportuno sable de luz, con el que en
otra foto se le ve en medio del desierto a sablazo limpio con una extraña
figura vestida con una túnica negra.
Alguien que parece tener toda la pinta de ser
un servidor del Lado Oscuro.
Las GUERRAS CLÓNICAS ya han recaudado
900 millones de dólares (unos 126.000 millones de pesetas). Más
que ninguna otra película en la historia. ¿Cómo? ¿Qué
cómo es posible eso, si ni siquiera se han estrenado, por no decir
que están todavía en proceso de rodaje? Pues es muy sencillo:
George Lucas acaba de firmar sendos contratos con dos compañías
jugueteras que se encargarán de comercializar todos los muñecos,
naves y demás artefactos imaginables que de la futura película
se puedan sacar, por valor de 600 millones de dólares. Y otro contrato
editorial por los derechos de publicación de los libros, 300 millones
más. Teniendo en cuenta que cada una de las tres películas
a rodar costarán unos 80 millones de dólares cada una, resulta
que Lucas ya tiene asegurados unos 600 millones de dólares de beneficios.
Y es que la Fuerza es mucha Fuerza...
Un tal JAKE LLOYD, un perfecto desconocido y presumiblemente joven, es el elegido para el papel de Anakin Skywalker. Y en la más pura tradición de Star Wars, que indica que los papeles principales son interpretados por actores jovenes y desconocidos, pero están arropados por actores veteranos y famosos en los secundarios, se anuncia también que CHARLTON HESTON interpretará a un Caballero Jedi... Uauh!!! Qué nivel!!!!
¿Cual será el argumento de la próxima trilogía de la Guerra de las Galaxias, las Guerras Clónicas, que el amigo Lucas está preparando activamente? Poco se sabe. El secreto es absoluto. Pero esto es un precuela. Muchas de las cosas que pasaran tienen necesariamente que pasar. Así, esta claro que Anakin Skywalker tendrá que convertirse en Darth Vader, que la República caerá y que el Imperio, se lo monte como se lo quiera montar Lucas, será el vencedor al final de la trilogía. No hay marcha atrás en temas como estos. Pero antes de ponerse manos a la obra en los guiones de las Guerras Clónicas, ya existía material que trataba esto. Material utilizado en libros, comics, juegos, todo con el visto bueno de Lucas y con el que el mismo se debió de apoyar para hacer la anterior trilogía. También es posible que algunos detalles puedan haberse cambiado o se cambien, cuando llegue el momento. Pero la historia, a grandes rasgos, tendrá que ser muy parecida.
Esto que viene ahora es una selección de este material, aparecido durante los años anteriores y que hablaba de la época anterior al Imperio, de la época de la Antigua República:
'La nueva trilogía que se prepara será la historia de Ben Kenobi y Anakin Skywalker. Al igual que la anterior trilogía es la historia de Vader y su hijo Luke. El momento en que Anakin se convierta en Vader y aparezca como tal por primera vez, será el momento más estremecedor y culminante de la nueva trilogía. Impactará a los espectadores'.- Lawrence Kasdan. Guionista de 'El Imperio Contraataca' y 'El Retorno del Jedi' y productor ejecutivo de la próxima trilogía.
La galaxia fue una vez una gran República de estrellas. Los miles y miles de planetas miembros estaban gobernados con justicia y eficacia por el Senado, y los Caballeros Jedi cuidaban de ellos y los protegían. Inevitablemente, al incrementarse el número de mundos, la República se vio lastrada por una burocracia demasiado grande. Había crecido demasiado, era demasiado vieja y la corrupción había plantado sus semillas.
Unos pocos senadores avariciosos y sin escrúpulos iniciaron la destructiva reacción en cadena del malestar. Vieron los primeros problemas de lentitud como grietas en el sistema de gobierno que podían explotar para sus ganancias personales. Estos seres descubrieron que sus colegas estaban demasiado ocupados en el funcionamiento diario de la República para darse cuenta de sus actividades.
La corrupción empezó siendo demasiado insignificante para ser notada. Pero en cuanto aumentaron las oportunidades, también aumento el número de senadores seducidos por el reclamo del poder y las riquezas ilegítimas. Estos senadores descubrieron una fácil alianza con los intereses de algunas de las grandes corporaciones que constantemente trataban de encontrar maneras más fáciles de conseguir beneficios. Unos pocos burócratas arrogantes y egoístas se dejaron seducir, y rápidamente el virus se extendió por las estrellas. Cada momento de inestabilidad, cada incertidumbre en las acciones del gobierno, cada fallo en la política y el proceder de los senadores se convertían en medios para conseguir mayores oportunidades. Los senadores se enfrentaron unos con otros, los valores se erosionaron, se perdió la confianza y el miedo atenazó a la República. Lo que una vez se pensó que sería inmortal vio de repente la cercanía de su propia destrucción, y la Vieja República tuvo miedo. La corrupción y le miedo se extendieron como una enfermedad mutante, llegando rápidamente a proporciones epidémicas sin ninguna causa visible. Los problemas de la Vieja República se multiplicaron y nadie sabía que era lo que estaba pasando, o por que.
Finalmente el Senado no pudo seguir negándose a ver el hecho de que la Vieja República estaba siendo devorada desde el interior por aquellos a los que se había confiado su cuidado. Durante ese tiempo, los negocios legítimos de la República fueron dejados de lado. Pequeños asuntos que anteriormente eran de rutina se convirtieron en dificultades insalvables. El gobierno se convirtió en algo remoto e inalcanzable, la mayor parte del tiempo en una carga para las decenas de miles de razas gobernantes. La República se estaba desintegrando y parecía que nadie podía mantenerla unida.
Palpatine, un modesto senador, empezó su camino hacia el poder durante este período de injusticia social y corrupción. Palpatine era discreto y, a pesar de ser considerado una promesa por su carrera, era inefectivo en el Senado. Sus métodos minuciosos y afanosos parecían contrarios a los cambios mercuriales de poder y de agendas del colapsado Senado.
Palpatine no se aprovechó de las oportunidades de conseguir un puesto en los consejos importantes y en los comités poderosos. Se le consideraba un buen observador, pero era contrario a compartir sus observaciones a no ser que sus colegas le presionaran. El senador ascendió poco a poco, entorpecido por una aparente falta de ambición. Su único logro destacable era una remarcable ausencia de enemigos, atribuida tanto a su debilidad en el Senado como a su personalidad poco imponente. Pero todo era un engaño, ya que Palpatine era más de lo que aparentaba ser. Mucho más. La desintegración del Senado prosiguió, arrastrando toda la República.
En los mundos que la constituían, el enfado de la población era un problema diario y el crimen florecía. Algunos mundos amenazaron con secesionarse. Otros juraban lealtad y hacían lo que querían. Los senadores fieles eran conscientes del peligro para la República y todo lo que esta significaba. Los corruptos veían la necesidad de una cierta estabilidad, aunque sólo fuera para preservar la mayor parte posible de la República para seguir explotándola. Había un espacio vacío y tenía que llenarse.
El Senador Palpatine intuyó que había llegado el momento. Gracias al fraude, las promesas inteligentes y las maniobras políticas astutas, Palpatine hizo que le eligieran jefe del Consejo Senatorial: Presidente de la República. Lo que animó a los senadores leales fue que Palpatine no tomó partido por los corruptos durante su mandato, mientras que estos últimos pensaron en la aparente docilidad de Palpatine. Ambos grupos pensaron que Palpatine serviría a sus propósitos. Ambos grupos no podían estar más equivocados.
El nuevo Presidente superó todas las expectaciones. En medio del caos, el que fuera un senador sin importancia hizo que las ruedas del gobierno se pusiesen a funcionar después de tantos retrasos. Demostró ser un líder eficiente, restaurando muchas de las funciones que se habían detenido durante los años de decadencia. Su poder suplanto al del Senado, sólo en esas funciones. Pero en cuanto el Senado centró la mayor parte de su atención a sus enfrentamientos internos, se delegaron en Palpatine más y más funciones de gobierno.
Los senadores de las diferentes facciones se encontraron con que habían establecido deudas políticas con Palpatine. El Presidente era el único integrante de la República que parecía capaz de conseguir que se hicieran las cosas. El poder de Palpatine creció. Y un número cada vez mayor de mundos, aceptaron al Presidente como la voz de la República.
Fue en este clima de confianza en el que Palpatine declaró el Nuevo Orden y se autoproclamó Emperador. Evocando con maestría imágenes de la gloria de antiguos imperios, así como prometiendo guiar la galaxia, Palpatine alcanzó el poder absoluto sin ninguna oposición real. Cuando los senadores se dieron cuenta de lo que había pasado, estaban demasiado débiles a causa de sus luchas internas para poder montar una oposición efectiva. Los que mostraron su descontento públicamente fueron silenciados. A los que eran considerados peligrosos se les volvía inofensivos con los medios que fueran necesarios. La oscuridad y la tiranía se extendió lentamente pero sin interrupciones, desplegándose por más y más mundos antes de que nadie se diera cuenta del peligro.
El Imperio había nacido.
Palpatine prometió erradicar la corrupción
y la injusticia social del anterior gobierno galáctico. En vez de
esto, dio a la gente un programa cuyo objetivo principal era subyugar el
mayor número de gobiernos planetarios de la galaxia posible para
el beneficio personal y la gloria del Emperador. Renegó de sus promesas
e instauró un reinado de terror y de aún mayor injusticia
social.
La Vieja República se había consumido,
y de su podrido cadáver surgió el Nuevo Orden.
Penúltima escena de un guión, escrito en 1.983, que debía de servir como borrador para SW-III, última parte de la siguiente trilogía que se pensaba realizar algún día.