El viejo-nuevo Oeste


El creador de Buffy o Angel, Joss Whedon, se olvida de los vampiros y se adentra 500 años en el futuro para adaptar el viejo Oeste al espacio.

No hay alienígenas pero si un malvado gobierno galáctico que controla los planetas y con el que, obviamente, el protagonista no es feliz.


Cuando empieza una serie sabes que defectos puedes encontrar (falta de desarrollo de personajes, situaciones forzadas, limitado presupuesto...), y toleras esos fallos a cambio de una historia que te llame la atención, algo a lo que agarrarte para ver el siguiente episodio, algo que ni remotamente sucede con Firefly.

El piloto carece del más mínimo interés, ¿de qué va esto? es lo que te preguntas continuamente. La línea argumental es confusa y contradictoria, presentando a unos personajes que solo dicen obviedades.

Parece destinado a niños de 3 a 5 años, "Somos muy buenos con los buenos, y muy malos con los malos". Unos malos del TBO encarnados por los clásicos maleantes con malas pintas, y por el aún más clásico gobierno que no nos permite independizarnos con el que todos los americanitos se sienten tan identificados.

Te deja con dos palabras como resumen: vaya mierda. Con el tiempo siempre puede mejorar (difícilmente empeorar), pero si la primera impresión de un nuevo universo es negativa, no se merece una segunda.


Esperaba muchísimo más de una serie que publicitaban como un éxito cantado. Y lo peor es que no renovaron Dark Angel por una 3ª temporada, para meter "esto".

Los índices de audiencia no mienten y desaparece de las televisiones. Con justicia no pasa de la 1ª temporada.


2002