Lo primero que hay que decir, es que vaya cara mas dura llamar serie a algo formado por capítulos de 3 minutos.

De 1985 son las míticas series Droids (con C3PO y R2D2) y Ewoks (con los osos odiosos), y al enchufar la tele para ver lo penúltimo de la marca Star Wars, no esperas que se limiten a eso. La expectación levantada, con estreno mundial incluido y la publicidad habitual, no está justificada con lo que se ofrece.


En cuanto a la historia, es un intercambio de mamporros entre clones y robots. Es como los primeros episodios de la serie de dibujos Starship Troopers, entretiene pero la cosa no da para mucho.

De vez en cuando "los malos" llevan las de ganar, pero que la galaxia no sufra. A los pocos segundos interviene algún jedi que desequilibra la balanza en favor de "los buenos". La emoción es cosa del pasado, ahora se lleva que arrasen y se acabó.

Da la sensación de que los jedi son Superman. Ellos solitos se cargan a toda la flota de cazas enemiga o a armas que destrozan de un disparo a cruceros imperiales.

No se entiende como pudieron cargarse a tantos jedis en Ep2, debieron caer solo los tontos.

 

Todo parece una excusa para vender loquesea con el logotipo Lucas inside, y ya desde meses antes del estreno de esta serie, podías encontrar la gama correspondiente de muñecos articulados (que vale, a todo el mundo le gustan, pero tantos ya cansa).

Siempre está bien verla porque se supone que enlaza con acontecimientos que se verán en la película Ep3, pero si se la ahorran tampoco se hubiera perdido gran cosa.

Para hacer boca antes de una película, los de Animatrix si que eran la caña.


2003 - rodando