George, una chica de 18 años, muere cuando cae del cielo un trozo de la MIR.

Está muerta, pero la vida no ha terminado para ella y su paso al más allá tardará. Ha sido elegida para sustituir a uno de los segadores, aquellos que saben cuando y donde vas a morir, y que permiten que el alma se separe del cuerpo.

¿Una vida dedicada a los muertos?. Si pero a tiempo parcial, el resto del día debe trabajar. Y es que, pese a estar muerta, también necesita dinero.


Entretenida, inteligente, diferente, negra y con mucha mala leche.

Se sustenta gracias a la buena interpretación de su protagonista, con esas caras que dicen "ignórame", y ese guión con el que te ríes al ver reflejada a buena parte de la sociedad.


En un mundo lleno de personas horribles con vidas horribles, donde nadie es feliz ni se molesta en ocultarlo, tenemos a una adolescente que pasa de todo y cuyo máximo interés en vida es no hacer nada.

Muerta se enfrenta a un mundo en el que paradójicamente comienza a establecer lazos con aquellos que la rodean, de pronto deja de encerrarse en si misma y se interesa por esa hermana que hasta la fecha siempre había ignorado.

Es en la muerte cuando empieza realmente a vivir.



Betty en

El episodio piloto costó 1000 millones de pesetas, y la verdad es que se nota en esos cambios de plano tan espectaculares y que ya no se vuelven a ver a lo largo de la serie.

Afortunadamente el interés no decae y enfocada como serie de verano ha logrado una segunda temporada.

Como cara conocida en los primeros episodios tenemos a Rebecca Gayheart, una de las chicas de la serie Tierra 2 (Bess).


2003 - rodando
(2 temporadas)